Todo lo que debes saber sobre los dientes de leche

Los primeros dientes de leche suelen aparecen entre los cuatro y seis meses, aunque cada bebé es un mundo y hay casos en los que con un año no tienen ninguno. Normalmente, al tercer año de edad los niños ya disponen de sus 20 dientes de leche.

Cuando el diente está a punto de salir, la encía se inflama, enrojece y presenta un pequeño bulto de color blanquecino. Este trance puede resultar molesto e incluso doloroso para el pequeño y, en ocasiones, va acompañado de fiebre o resfriado.

El orden en el que aparecen los dientes está directamente relacionado con la alimentación de los más pequeños. Así, los incisivos son las primeras piezas en salir, ya que posibilitan masticar alimentos blandos y verduras; a continuación, aparecen los molares y los caninos para poder desmenuzar la carne.

Para aliviar el dolor causado por la aparición de los primeros dientes, podemos seguir una serie de recomendaciones, como masajear la encía del bebé con el dedo envuelto en una gasa estéril o frotar la encía con un trozo de hielo. Asimismo, existen unos mordedores especiales de goma dura que se enfrían en la nevera y que resultan muy eficaces para los bebés.

La caída de los dientes de leche suele iniciarse entre los cinco y seis años de edad y sigue el orden en el que aparecieron. A los 12 años, la mayoría de niños ya han cambiado todas sus piezas de leche.

Cuando el diente de leche comienza a moverse, es recomendable no tocarlo ni forzarlo y dejar que se caiga de manera natural, ya que se podría dañar el diente definitivo o la encía.

Según la ‘Encuesta de Salud Oral en España 2010’ realizada por el Consejo General de Colegios de Dentistas, dos de cada seis niños presentan caries en los dientes de leche. Para prevenir su aparición es fundamental cuidar la boca desde pequeños y mantener una correcta higiene dental, cepillando los dientes de manera asidua después de cada comida.

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