Lo que no debes hacer si quieres cuidar tus dientes

Algunos de los hábitos que realizamos diariamente pueden dañar nuestros dientes sin que nos demos cuenta. Por eso, desde Clínica Dental Simón te contamos lo que no debes hacer si quieres cuidar tus dientes, las acciones más perjudiciales para que las tengas en cuenta e intentes dejar de realizarlas.

 

1. Fumar

Es bien sabido que el tabaco es muy dañino para la salud. Las instituciones sanitarias se encargan de alertarnos de las graves consecuencias que puede tener en nuestro organismo. En concreto, en lo referente a la boca, el tabaco puede provocar enfermedades como la gingivitis o la piorrea, además del conocido efecto como mancha de dientes o la halitosis.

 

2. Morderse las uñas

Esta fea costumbre está más extendida de lo que pensamos en nuestra sociedad. Además de ser un gesto muy poco conveniente y antihigiénico, puede ocasionar infecciones locales en nuestra boca debido a las bacterias que se encuentra en las uñas y también heridas en los dedos.

 

3. Morder cubitos de hielo

¿No os ha pasado alguna vez que, mientras estáis tomando un refresco, alguno de vuestros acompañantes empieza a masticar los hielos una vez se lo ha terminado? Algunas personas tienen por costumbre realizar este acto, pero es altamente desaconsejable ya que puede llegar a fracturar los dientes o producir pequeñas grietas, más aún en aquellas personas que tienen coronas o empastes.

 

4. Usar los dientes como ‘abretodo’

¿Y qué nos decís de aquellos individuos que usan sus dientes para abrir una botella o un frasco? Seguro que más de una vez, todos hemos hecho uso de los dientes para ello inconscientemente. Pero es una acción que puede desgastar nuestras piezas dentales e incluso llegar a partirlas. Tampoco es recomendado cortar el hilo con los dientes.

 

5. Cepillarse los dientes justo después de comer

Muchos expertos recomiendan dejar pasar un lapso de tiempo de unos 30 minutos para lavarnos los dientes después de comer. El motivo es porque ciertos alimentos poseen un alto porcentaje de ácido, lo que provoca que el esmalte empiece a perder calcio y no dejamos que se recupere. Si dejamos transcurrir esa media hora, ayudamos a que el ácido se neutralice y el calcio que está disuelto en la saliva vuelva a unirse al esmalte.

Como sabéis, el esmalte dental es la parte más dura de nuestra boca y se encarga de proteger nuestros dientes. Por ello, es recomendable mantenerlo protegido de ataques externos como la placa bacteriana para que pueda seguir realizando su función correctamente.

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